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Hidratarse por dentro y por fuera

¿Sabías qué la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo? y que ¿el agua es uno de nuestros principales componentes? Son datos muy importantes y que debes de tener en cuenta en tu día a día para cuidarte como te mereces. Así, hoy os vamos a explicar la importancia de la hidratación tanto por dentro como por fuera.

En Happylegs consideramos de gran importancia tratar esta realidad ya que existen muchas personas que no son conscientes del riesgo que supone ignorar los agentes externos dañinos para nuestra piel. Puede parecer que ahora con el frío no tengamos tanta sed y no sea tan necesario una hidratación constante. Pero, este es un pensamiento erróneo, te explicamos por qué.

Una piel hidratada

Por ejemplo, las exposiciones de larga duración al sol, los cambios bruscos de temperatura, el tabaco, el estrés, el alcohol o los perfumes son agentes ante los cuales el escudo protector de nuestra piel no es suficiente. Pese a su mecanismo de protección, la piel necesita tu ayuda para mantenerse en su estado óptimo.

Además, como es lógico, una mala hidratación nos conducirá a una deshidratación, uno los principales síntomas de envejecimiento prematuro que se traduce en arrugas, grietas, escamas, tirantez y opacidad ¿Padeces alguna de ellas?, entonces debes ponerle remedio.

De esta forma, si te esfuerzas por tener una piel sana y por lo tanto hidratada, ayudarás a prevenir enfermedades… Así que no importa tu edad, sexo o la estación del año ¡mantén tu cuerpo hidratado en tu día a día!

A continuación, te explicamos cómo llevar una rutina en la que estés cuidando tu hidratación y los beneficios que ello supondrá para todo tu organismo.

10 claves para tener una buena hidratación:

  1. Consume entre 2 y 3 litros de agua mineral diaria. Es importante que no pases mucho tiempo sin beber, especialmente si vas a estar al aire libre y expuesto al sol.
  2. Si realizas ejercicio físico bebe poco a poco dos o tres vasos de agua antes del ejercicio. Durante la actividad debes beber a pequeños sorbos y después de ella, intenta beber abundante agua. En esta última fase ten en cuenta no pasarte ya que puedes experimentar una hiponatremia, es decir, que bebas más agua de la que sudas y experimentes mareos, confusión o debilidad muscular.
  3. Bebe agua antes y después de las comidas.
  4. Evita salir a las horas de máximo calor.
  5. Elige agua antes que bebidas gaseosas.
  6. Evita el tabaco y las bebidas alcohólicas ya que el alcohol tiene un efecto deshidratante. Por su parte, la nicotina provoca la contracción de los vasos sanguíneos, disminuyendo el flujo de sangre y provocando la acumulación de sustancias nocivas
  7. Uso diario de crema hidratante. Encuentra un espacio después de cada ducha cuando tu piel todavía está un poco húmeda, esto favorecerá a una mayor retención de agua.  Debes ser consciente también a la hora de elegir el producto adecuado, acude al especialista si lo necesitas.
  8. Exfolia tu piel y deja que respire. La renovación celular y la descamación reducen su velocidad con el paso del tiempo, por lo que debes ayudar a tu piel exfoliándola.  Además, no debes irte nunca a la cama con la cara sucia o maquillada, de esta forma no le estás dejando respirar.
  9. Ten una buena alimentación. Llevar una dieta equilibrada y variada en proteínas, vitaminas y ácidos grasos es esencial para formar nuevas células y mantener nutrida la piel.
  10. Dormir adecuadamente. Un buen sueño ayuda en la recuperación de la función del sistema inmunitario y en la producción de colágeno.
Benefeficios de la hidratación

Hidratación según el Instituto de Investigación Agua y Salud

Estos son los beneficios para la piel y el resto del cuerpo de una buena hidratación según el Instituto de Investigación Agua y Salud:

  • La piel actúa como barrera física contra patógenos y procesos infecciosos y alérgicos por lo que su delicado cuidado es fundamental. Una correcta hidratación humecta la piel y conserva su elasticidad, suavidad y color. Además, te aportará luminosidad y un aspecto saludable, al mismo tiempo que, a largo plazo, evitará la aparición de: pérdida de elasticidad; fragilidad; piel apagada; sequedad; arrugas; descamación; grietas o tirantez.
  • Cerebro. Mantiene un correcto funcionamiento del cerebro ya que este depende en gran medida del agua para trabajar. Así, una buena hidratación ayuda a la capacidad de concentración, de procesamiento del cerebro y la memoria a corto plazo.
  • Aparato respiratorio. Una buena ingesta de agua hidrata las mucosas, la garganta, los bronquios y los pulmones. De esta forma, se reduce la probabilidad de infecciones virales.
  • Corazón y tensión arterial. La hidratación es importante para el funcionamiento del corazón, para mantener una buena tensión arterial y para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Riñones. Una correcta hidratación ayuda al buen funcionamiento renal, ayudando a eliminar toxinas, residuos y nutrientes innecesarios a través de la orina. Así se reducen los trastornos y dolencias renales (cálculos, piedras, infecciones…).
  • Aparato digestivo: Una buena hidratación ayuda a la absorción y disolución de nutrientes.  Además, también participa en la digestión de la comida y activa las enzimas que suministran energía al organismo.
  • Temperatura corporal. El agua actúa como termorregulador y ayuda a la redistribución del calor desde los tejidos activos hasta la piel mediante la transpiración.
  • Músculos y articulaciones. Una buena hidratación lubrica los músculos y las articulaciones ayudando a su correcto rendimiento físico.
Instituto de Investigación Agua y Salud

Así que ya sabes, si deseas contar con un estado saludable, ¡es imprescindible una correcta hidratación! Cada edad y cada circunstancia demandan una hidratación especial, por lo que, si lo requieres, acude a tu médico de familia.

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